El compañero del Mictlán

Por: jeyadOctober 7, 2022
Etiquetas: México encanta
perro Xoloescuincle mexicano

El perro de los aztecas

Milenario y peculiar es el perro xoloitzcuintle, conocido también como perro azteca mexicano o xolo. Es originario de México, lugar donde es muy apreciado y se le considera una joya arqueológica viviente, ya que esta raza canina era ya compañera de los aztecas hace más de 7000 años. Su apariencia es singular, puesto que carece de pelo, y por ello también se le conoce como perro sin pelo mexicano. Todo esto y mucho más en este artículo de ExpertoAnimal sobre las características del perro xoloitzcuintle, historia, carácter y cuidados.

La leyenda del Xoloitzcuintle

Cuenta una vieja leyenda azteca que el dios Xólotl, señor de las estrellas, de los ocasos y los gemelos, bajó un día al Mictlán o inframundo a buscar el hueso de la vida para entregarlo a Mictlantecuhtli, señor de la muerte. De todos los dioses, Xólotl fue el que se atrevió a descender y, al hacerlo, se transformó en un hermoso perro negro. Del hueso de la vida, los dioses crearon al primer hombre y a la primera mujer. Xólotl, según una leyenda, permaneció con cabeza de perro y cuerpo de hombre; según otra leyenda, volvió al mundo de los vivos y, de una astilla del famoso hueso, creo un precioso animal, el perro Xoloitzcuintle, y lo regaló a los hombres.

Los aztecas agradecieron el regalo del dios y lo veneraron convirtiéndolo en un animal sagrado. Esta antigua civilización mexicana creía que el Xoloitzcuintle tenía la misión de guiar a los espíritus en su camino hacia el Mictlán. Por eso, lo trataban con tanto fervor y devoción; pensaban que, de tratarlo mal, el alma del muerto se quedaría vagando para siempre sin encontrar paz.

Salud y alimentación

El perro Xoloitzcuintle tiene una esperanza de vida de entre 12 y 14 años. A diferencia de otras razas de perros que son propensos a ciertas enfermedades, los Xolos tienen muy buena salud. ¿El motivo? No olvidemos que muchas de las razas de perros que conocemos actualmente son producto de cruces y mutaciones genéticas resultado de la intervención humana. El Xoloitzcuintle, por su parte, es el resultado de la selección natural. Como ya mencionamos, después de la conquista de México, los perros aztecas huyeron de las ciudades y se asentaron en los campos y montes y aprendieron a adaptarse y sobrevivir.

Por eso, es que estos perros no tienen los premolares dentales. Se cree que fue porque, al refugiarse en el campo, tuvieron que comer lo que encontraban en el suelo, por eso es que su cuerpo evolucionó para adaptarse a estos cambios. De ahí que la alimentación del Xoloitzcuintle sea diferente a la de otros perros. No suelen comer carne, sino frutas y tortillas mexicanas (hechas con maíz).

En cuanto al aseo de la mascota, la carencia de pelo los hace menos propensos a pulgas y garrapatas, pero necesitan un cuidado más extremo de la piel. Por eso es importante seguir las recomendaciones de aseo similares a los de otros perros sin pelo, pues podrían incluso desarrollar acné. ¿Lo mejor? No bañarlos en exceso ni usar perfumes o lociones, pues esto elimina la protección dérmica y obstruye los poros.

Por último, y no menos importante, estos perros están acostumbrados a los climas tropicales por lo que criarlos en lugares de clima templado o fríos podría exponerlos severamente.
 

 

 

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